Tuna Catalana



Pasan rondando los tunos,

por la rambla de las flores,

van alegres y contentos,

entonando sus canciones.



A una payesa bonita,

cantan su canción de amor,

y la niña sonriente,

entrega su corazón.



Y la tuna prosigue su ronda,

por las calles de la capital,

derrochando su voz, alegre corazón,

y lleno de ilusiones sin fin.



Con guitarras y acordeón,

con bandurrias y laudes,

con guitarras y acordeón,

ponen el alma tocando,

las notas de su canción,

y derrochando sin tino,

su alegría y su buen corazón.


Volver al Indice de Canciones